Rotary2201

Noticias

Un año más, hemos vivido una Convención que, me atrevería a decir, ha sido fantástica.

Y lo digo desde el conocimiento rotario, desde la pasión por este mundo y, sobre todo, por los resultados vistos y vividos.

La sensación es de júbilo, amistad y cercanía. Coincidir todos con un mismo fin, el fin rotario; en definitiva, con el deseo de proyectar cómo queremos hacer el bien en el mundo y ayudar a las personas que más lo necesitan.

Y eso, de verdad, une.

Todo son saludos, bienvenidas y una gran multitud. Imaginaos a 37.000 rotarios juntos, repartidos en diferentes espacios, pero todos con la sonrisa puesta. Tarjetas, regalos, banderines como expresión de amistad y, por supuesto, muchas fotografías. Y el espectáculo llega cuando las vemos: en todas ellas reluce el impacto de Rotary y sus símbolos.

Taipéi, una ciudad de casi tres millones de habitantes, ha sido invadida por el mundo rotario. En las calles, en los restaurantes, en los hoteles, en los salones y en los espacios de encuentro. Porque la Convención no se limita a un recinto concreto; se convierte en un gran impacto rotario que se extiende por cualquier rincón de la ciudad.

Por supuesto, llegan también los momentos de trabajo y aprendizaje. Cada rotario comparte la realidad de su entorno, sus experiencias y sus proyectos. Todos quieren transmitir un rotarismo actual, compartir lo que saben y aprender de los demás.

Y, cómo no, están los grandes encuentros en el auditorio. Personas que han preparado con enorme cariño cada temática y que disfrutan transmitiéndonos sus conocimientos ante aforos repletos. A ello se suman los espectáculos musicales, las actuaciones y las muestras culturales propias de la tierra que acoge la Convención, capaces de ponernos los pelos de punta al descubrir otras formas de vivir y entender el mundo.

Son momentos apoteósicos en los que también nos sentimos especialmente orgullosos de representar a nuestro país.

Y qué decir de nuestra querida Casa de la Amistad. Ese inmenso pabellón donde nos reunimos de una manera menos protocolaria, pero profundamente representativa de nuestras costumbres y de nuestros valores. Allí compartimos proyectos, productos, iniciativas y, sobre todo, amistad. Mucha amistad.

A través de sus stands, que con enorme ilusión representan a todo el mundo rotario, y mediante actuaciones y actividades organizadas por la ciudad anfitriona, la Casa de la Amistad se convierte en uno de los grandes corazones de la Convención.

Por supuesto, también están nuestras quedadas, nuestros encuentros en grupos más reducidos, donde compartimos compañerismo, risas y grandes vibraciones. Porque Rotary también es eso: amistad sincera y momentos que quedan para siempre.

Y luego está la otra parte: el ir y venir, el atravesar el mundo para encontrarnos. Pero, siendo conscientes de todo lo anteriormente expuesto, eso termina siendo lo de menos. Porque incluso en los viajes surgen anécdotas inolvidables que enriquecen la experiencia.

Con nuestros logos, nuestras camisetas, nuestras maletas y nuestro orgullo rotario, dejamos huella allí por donde pasamos.

No quiero terminar esta crónica sin referirme a algo fundamental: ya estamos pensando en la próxima Convención.

Durante estos días nos hemos sentido orgullosos de promocionarla en Taipéi y de transmitir nuestra ilusión porque, del 26 al 30 de junio de 2027, tendremos la suerte de vivir la siguiente Convención Internacional en Barcelona.

Barcelona 2027 será una convención que representará a toda España (IBERIA) y a toda nuestra zona rotaria. Sabemos que existe un gran equipo de personas trabajando intensamente desde hace meses para que sea un éxito, y para todos ellos va nuestro reconocimiento y apoyo incondicional.

Por supuesto, pueden contar con nosotros para todo aquello que sea necesario. Estoy convencido de que, con nuestra fuerza, nuestro saber hacer y nuestra experiencia, conseguiremos una convención ejemplar y multitudinaria, de la que todos podamos sentirnos orgullosos.

Por ello, os animo a promocionarla, a hablar de ella, a presumir de ella y, cuando llegue el momento, a disfrutarla intensamente.

Barcelona nos espera con los brazos abiertos.

De verdad, gracias por todo lo que estoy viviendo, por todo lo que me estáis dando y por estas oportunidades que me permiten compartirlo con vosotros.

Un fuerte abrazo rotario.

José Manuel González Cuevas
Gobernador Distrito 2201 2025-2026
“Juntos para hacer el bien”

Suscríbete a la newsletter

    Suscríbete a la newsletter