José María Nasarre: “Tenemos la obligación de conservar el patrimonio”

El director del Museo Diocesano de Huesca, recibe “muy agradecido”, la Distinción Rotaria 2019

 

HUESCA.– El Salón del Tanto Monta del antiguo Palacio Episcopal de la capital altoaragonesa se ha vestido este lunes de gala para acoger la entrega de la Distinción Rotaria 2019 a José María Nasarre, director del Museo Diocesano de Huesca. El Club Rotario de la ciudad ha condecorado así a este gran defensor del patrimonio cultural de la provincia que ha indicado que los oscenses tienen “la obligación de proteger, conservar, divulgar y entregar” este legado a las generaciones futuras.

“Es encomiable cómo ha ido creciendo en los últimos 30 o 40 años la valoración hacia el patrimonio y la sensibilidad, de tal manera que hoy cualquier barrio o pueblo valora su iglesia, su palacio o castillo porque son señas de identidad y reflejan una época y son las raíces históricas de nuestra cultura”, ha manifestado Nasarre, que ha añadido que “tenemos que crecer y mantener esa sensibilidad y proyectarla”.

En esta línea, ha valorado que “es lamentable que se produzcan hechos como los grafitis recientes en la ermita de Salas. Hay valores universales que no deberían dividir, ni por ideologías ni por creencias, ya que es la cultura de nuestros antepasados”.

El sacerdote, cuyo amplio currículum atesora títulos como el de delegado diocesano de patrimonio, profesor jubilado, ex decano de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación o el de miembro la Real Academia de Nobles y Bellas Letras de Zaragoza, se ha mostrado “un tanto sobrecogido” al recibir esta distinción.

Con humildad, ha reconocido que “uno no piensa en estos galardones, pero a su vez estoy muy agradecido al Club Rotario de Huesca y es un orgullo que sus miembros se hayan fijado en mi trayectoria a lo largo de los años, sobre la defensa, conservación y divulgación del patrimonio cultural”. En este sentido, ha señalado que en su labor se ha centrado en la salvaguarda del patrimonio de la Diócesis de Huesca. Aspecto al que ha sumado su pertenencia a la Comisión Provincial de Patrimonio, “que trabaja en la defensa, análisis y seguimiento de las restauraciones que se llevan a cabo a lo largo de toda la provincia, tanto en bienes pertenecientes a la iglesia como en otros de diferentes instituciones o de particulares”.

Tras la entrega, a manos de Eva Álvarez, presidenta del Club Rotario de Huesca, Nasarre ha impartido la conferencia ‘El patrimonio diocesano, herencia de fe y cultura’, una sesión en la que se ha ceñido a cuatro retablos del Renacimiento de la provincia de Huesca. En concreto, se ha referido a dos piezas del Renacimiento inicial, los retablos de Bolea y Grañén, y a otros dos del Renacimiento tardío, ubicados en la colegiata de Alquézar y en la iglesia parroquial de Plasencia del Monte, “cuyo retablo curiosamente procede de la antigua iglesia de los Dominicos de Huesca, que es actualmente Santo Domingo y San Martín”, ha apuntado.

Nasarre ha elegido estas bellas piezas para su ponencia “porque no es habitual narrar, mostrar y trabajar en la divulgación de estos retablos que forman parte del patrimonio cultural, en este caso propiamente bienes muebles de la Diócesis”. Y ha añadido que “suponen cómo en el siglo XVI a base de las imágenes se quería catequizar en los misterios de la fe a gente analfabeta, además de que eran lo que son actualmente los medios audiovisuales”.

Fuente: https://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=1164270

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