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MENSAJE DEL SUB-COMITÉ DE POLIO 

abril de 2018

Por PGD, Arturo Estébanez García

 

<< ¡ Semana Mundial de la INMUNIZACIÓN ¡ Del 24 al 30 de abril>>

Hace cuatro meses ya comentamos como habiendo perdido la inmunidad natural contra el virus de la polio, sólo podemos prevenirlo mediante la vacunación y si, además y con la vacunación, logramos inmunizar al 95 % de la Humanidad, habremos logrado niveles adecuados, quedando la enfermedad controlada o erradicada. Es la situación del momento presente, próximo a detener la trasmisión del virus del planeta Tierra donde, en lo que va de año, a fecha 24 de abril, sólo se han registrado ocho casos: 1 en Pakistán y 7 en Afganistán.

La vacunación es el segundo método terapéutico que más vidas salva, después del hito de potabilizar el agua. En teoría, casi cualquier enfermedad infecciosa para la cual exista una vacuna eficaz debería ser erradicable. Así ocurrió con la viruela, se disponía de vacuna y fue la primera enfermedad combatida a  escala mundial. Desde 1966 y durante casi quince años, hasta 1980, cuando se declaró oficialmente erradicada, gracias a la colaboración de países de todo el mundo y a las características de la propia enfermedad: – La viruela no tiene reservorio animal. –Su tiempo de reacción a la capacidad de infectar, sólo después de que aparecen las erupciones en la piel.

– Y la notoria evidencia física, que permitía detectar de inmediato nuevos casos y evitar la exposición potencial de contagio poniéndolas tan pronto en cuarentena.
Actualmente, se hacen esfuerzos continuos para erradicar la poliomielitis y la dracontiasis (infección por el gusano de Guinea) y ambas se han eliminado en muchas regiones, pero siguen siendo endémicas en otras; la polio y, esperemos que, sólo por muy poco tiempo, en Pakistán y Afganistán. Mientras tanto, en 2008, el Equipo Operativo Internacional del Centro Carter para la Erradicación de Enfermedades declaró que cinco enfermedades adicionales podrían ser erradicables: filariasis linfática (elefantiasis), sarampión, paperas, rubéola y teniasis.

Para la erradicación de la polio, llevamos treinta años combatiéndola a nivel mundial desde 1988. Aún más por parte de Rotary Internacional que llevada de su interés por la salud de la infancia, el disponer de la primera vacuna oral, del Dr. Sabín, contra la polio, además del deseo de lograr la erradicación de la polio para 2005, año del Centenario de RI, lo que sería,  tras la viruela, segunda enfermedad en erradicarse del Planeta, lo asumió como gran proyecto de su 75 aniversario, confiando en la suficiencia del plazo.

La enfermedad infecciosa de la Polio tampoco tiene reservorio animal, pero sus muy diferentes características respecto de la viruela están prolongando aquel deseado plazo de erradicación. Y es que la poliomielitis no genera síntomas visibles aproximadamente en un 90 % de las personas que portan la enfermedad y no permiten tiempo de reacción; como resultado, rastrear la propagación del virus de la polio es sumamente difícil, lo cual hace que haya sido un objetivo especialmente difícil y dilatado.

Asegurado que la VACUNACION: – Salva vidas, en tanto que previene, combate, elimina y erradica las enfermedades. -Es un derecho del niño. – Y se trata de un acto solidario. El primer riesgo a prevenir con la vacuna contra cualquier enfermedad, es el de que el niño se convierte en vehículo de ella y sea posible el contagio a otros niños sin vacunar, provocando brotes especialmente virulentos cuando son muchos los afectados sin estar vacunados.

El comportamiento más solidario y más rotario es seguir contribuyendo a nuestro Programa PolioPlus, extraordinario y de mayor preferencia, hasta lograr la erradicación de este flagelo. Con nuestra donación se adquieren las vacunas contra la polio, se efectúan las labores de vigilancia y se da inmediata respuesta a cada nuevo brote.

¡Cuando menos, promociona a que tu Rotary Club, en este año 2017 – 2018, aporte al menos 500,- US$¡
¿Será 2018 el año en que definitivamente se logre interrumpir la trasmisión del virus de la polio a nivel mundial?

¿Tendremos ya, en 2018, la satisfacción de haber empezado la cuenta atrás final contra la polio?

Los 350.000 casos estimados de polio salvaje en 1988 hemos ido reduciéndolos hasta los 74 informados de 2015, luego a los 37 de 2016 y, ahora, los 21 de 2017.
Estamos haciendo HISTORIA y hemos de mantener el esfuerzo vocacional y progresivo que ha caracterizado el Servicio de Rotary por la salud infantil desde 1919,
con la iniciativa y compromiso de vacunación contra la polio, ininterumpido desde 1978, que el 23 de febrero de 1985 el PRI Carlos Canseco anunció como Programa PolioPlus y el 24 de octubre de 1985 Rotary confirmó públicamente ante la Asamblea General de la ONU, reunida en su 40º aniversario.
En el mensaje de diciembre ya comentamos la pérdida de la inmunidad natural contra el virus de la polio y como, a pesar de la disminución progresiva de casos
clínicos lograda hasta hoy mediante la vacunación , puede ocurrir, como resultado, que los miembros más sensibles de las bolsas de población residuales queden en
mayor riesgo de contraer la enfermedad; aunque no es menos cierto que si mediante la vacunación logramos inmunizar al 95% de la población, habremos logrado niveles adecuados de inmunidad, quedando la enfermedad controlada o erradicada.

En la lucha contra el virus de la polio estamos en esos tres supuestos y a punto de alcanzar la interrupción de la trasmisión de la enfermedad. Situación que de
mantenerse por tres años consecutivos permitiría plantearse el certificar la erradicación mundial de la poliomelitis. El 12 de mayo de 1988 la Asamblea Mundial de la Salud aprobó por unanimidad la resolución para erradicar la polio para el año 2000 y, dos días más tarde, en su Convención Internacional de Philadelfia Rotary anunció haber alcanzado la recaudación de más de 219 millones de US $, que finalmente fueron 247, con los que la Iniciativa Mundial por la Erradicación de la Polio, creada por la OMS y la participación de UNICEF, CDC y ROTARY, pudo iniciar su lucha, sustentada con la nueva vacuna oral desarrollada por el Dr. Sabin.
Atrás quedaba el pavor a esta paralizante enfermedad infantil, fuente de miles de niños tullidos y fallecidos que periódicamente y desde 1880 había ido emergiendo
periódicamente con carácter epidémico en diferentes partes del mundo; como Estocolmo, Suecia, en 1887, y EEUU entre 1910 y 1912 . Sólo en Nueva York en 1916,
en uno de los brotes más graves, enfermaron unas 27.000 personas falleciendo cerca de 6.000. También en los EEUU, epidemias de máxima virulencia de polio tuvieron lugar después de cada guerra mundial, con el retorno de sus tropas; especialmente entre 1945 y 1949, con una media de 20.000 casos anuales. En otras partes del mundo los brotes epidémicos incidieron hasta 1953. En España, a falta cobertura vacunal correcta, aún se prolongaron hasta 1963, afectando a unas 20.000 personas.

Pasó el año 2000 y luego celebramos el Centenario de Rotary manteniéndonos aún más firmes en la lucha. Aún seguimos en ella fortalecidos con nuestra fe y
compromiso en el objetivo, con todo esfuerzo financiero hasta lograr la erradicación.

Dentro del legado de la lucha contra la polio, con los preparativos de la era posterradicación, es hora de que Rotary también se esfuerce en reclamar el
reconocimiento por el liderazgo moral que en esta lucha y victoria le corresponde. Reconocimiento que ya señalara al respecto el PRI 1978-1978, Clem Renouf, cuando Rotary consideró la realización de un programa de inmunización contra la polio, instituyendo el “Comité 3H” y creando para ello el “Fondo del 75º aniversario”, antedentes inmediatos del “programa PolioPlus :

< Es necesario que se nos conozca a nivel mundial como una organización consagrada a servir a la gente y a atender sus necesidades.>

 

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